CAP
PALABRAS DE FÉ
Y MUCHO MÁS...
 
 
Mensajes

Haga click sobre un número y lea el mensaje:



 


1. Cuando hagas algo que merezca elogios por parte de los hombres, reconoce que todo lo bueno que eres capaz de hacer, viene de Dios y no de tí mismo. Conservate  humilde y no busques elogios, sino, tan solo la aprovación de Dios. Si tus obras siguen el camino escondido, un día serás exaltado en la presencia de los ángeles. Mientras estés en este mundo, busca la gloria de Dios.

regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2. Si no encuentras los recursos para ayudar a alguien, no te sientas impotente. Poderoso es el Señor que nos llenó suficientemente de bienes espirituales. No serás disculpado al decir: “nada puedo ofrecer”. De gran cantidad de bienes espirituales dispone el alma humana. Se tienes buena voluntad, serás capaz de producir el paraíso en el corazón de cualquier hermano necesitado.

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

3. No le des libre accesso a la ira. Consérvate en paz aún cuando requiera tu propia vida, tan preciosa a los ojos de nuestro Padre Celestial. Aún aquellos que te incitan al odio, son hermanos. Ellos, así como tú, necesitan de perdón y comprensión. Si tienes la oportunidad de callarte, házlo de prisa. Sólamente el silencio es capaz de acalmar el corazón agitado y las situaciones peligrosas. 

 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

4. Has afirmado no sentir más la presencia de Dios como antes.

Andas de allá para acá procurando algo que sacie tu corazón. No ves que Él está presente aún cuándo  no logras sentirlo?

No busques a Dios através de un simple sentimiento. El Todo Poderoso no se encuentra en las emociones como pasa con el amor humano, ya que estas son inestables. Porcúralo en el camino a veces oscuro y estrecho de la fé. La fé no desaparece cuando se van las emociones, ni te abandona cuando la pretendes cambiar por cosas que puedan ser tocadas o experimentadas. La fé es los ojos del ciego, la bengala del claudicante, la autopista del viajero, la estrella guía de lo que se perdió y la recompensa de los simples y los humildes.

regresar a la parte superior de la página 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5. Los sentimientos de culpa solo logran estorbar a quien se pone en el camino. Por que culparse por los errores cometidos en el pasado, si estos ya no existen más? Por que vivir arrepintiéndose de haber practicado obras menos dignas en una época remota, si hasta las faltas más graves son aprovechadas por Dios para vuestra mejoría? O pensais que sois ángeles? No te pasa por la cabeza que hasta el pecado necesita del permiso de Dios para actuar en la vida de los hombres? Quédate tranquilo. Si Él permite el mal, es porque intenta sacar de este un bien mucho mayor.

 

regresar a la parte superior de la página 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

6. Siembra la Paz. Anda por los caminos de todos los días, solo que, en cada uno de ellos deposita una de esas semillas por donde pasas. Sonrríe siempre, teniendo, en todas las ocasiones una palabra de gracia en los labios. De la cualidad de la semilla lanzada al suelo, dependen  sus frutos. Solamente, no te olvides que serás el primero a experimentar el sabor del fruto que tu mismo plantaste.

 

 

regresar a la parte superior de la página 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

7. Luego al amanecer, al salir de casa para el árduo trabajo del día, dedícate a la oración. Conságrate enteramente al Señor a fin de que Él dirija tus pasos de acuerdo a su voluntad. És Él quien aplana los caminos accidentados que por ventura encontrarás a lo largo del día, y aún cuándo no te des cuenta de eso, Él estará dirigiendo todas tus empresas y cercándote con sus cuidados. 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

8. La oración ferborosa atrae para ti ricas bendiciones. Consagra lo mejor de tu tiempo al colóquio íntimo con Dios. Deja nascer en tí mismo la paz tranquila y serena que viene através del diálogo con el Padre Celestial.
Innúmeras veces alegaste falta de tiempo. No obstante, si le ofreces ese tiempo que alegas no tener, Él lo enriquecerá, de manera que no carezcas de nada más. 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

9. No le des la espalda a tu  enemigo. Si te sentiste herido o traicionado por alguien, no le recuses el perdón, y reconcíliate cuanto antes. Para aquel que constantemente perdona, habrá siempre perdón, y así, cuándo ora, su pedido será recojido por los ángeles y rápidamente oído por Dios. Pero, si te recúsas a perdonar e insistes en negar la mirada, tampóco tendrás de los cielos respuestas a tus oraciones.

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

10. Dedica tu vida al servicio del bien, no importa lo que sea. Haciéndo eso, no serás olvidado en tus necesidades. No subestimes los pequeños actos. Delante de Dios no son importantes los grandes o los pequeños, y sí aquellos hechos con amor. Dá siempre de tí mismo en cualquier circunstancia, sabiendo que el Padre te vé siempre y espera siempre lo mejor de tí.

 

 

regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

11. Preserva los labios de la mentira, de la maldiciencia, de la calumnia, y dedícalos a la más pura alabanza de Dios. Alabar no solamente cuando se exalta su grandeza, pero también cuando se preserva de hablar el mal. La boca es el mayor revelador de todo aquello que anda escondido en nuestro interior. Es la expresión de aquello que traémos en nuestro íntimo, pero es tambien el entrenador de la mente. Cuanto más repites palabras santas, más te vas convirtiendo en  aquello que hablas.

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

12. Siente las cosas que creé a tu alrededor. Por que afirmas que eres pobre? No te dí yo todo lo que te cerca? Por que el ser humano todavía siente envidia de su semejante en aquello que tiene de material? La materia perderá un día su brillo y su valor.

No te concentres en aquello que no tienes, pero si en aquello que yá posees como valor incalculable. Tienes a Dios, y por eso, nadie es más rico que tú. 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

13. Cierra tu boca cuándo no tienes algo bueno para decir. Acepta humildemente el hecho de que no actuaste mejor. Elogia a aquellos que consiguieron hacer lo que, por un motivo cualquiera, no tuviste éxito en realizar. Nunca digas: “Yo lo habría hecho mejor”. No olvides que el Padre concede las mismas oportunidades para todos. Agradécele siempre cada vez que ves algo de bueno en la vida de alguien. Haciéndo eso, reconócele  su infinita sabiduría, y cuando elogias a sus criaturas, elogias al Creador, que hace todo através de sus hijos.

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

14.Levantate luego de donde te instalaste para descansar. Hay mucho trabajo para hacer. Suda la camisa en busca del hermano perdido y de la paz que nunca es encontrada. Si partes para la lucha, estaré contigo; si te instalas, iré solo, y entonces estarás privado de mi compañía.

Si buscas alguna recompensa, con certeza la encontrarás, siempre y cuando que te esfuerzes para eso. Sigue la dirección del trabajo constante y del esfuerzo sin trégua. No existe desempleo para el que tiene a  Dios en su corazón.

Si nadie te contrata, te contrato yo. Vé. Mi viñedo necesita ser regado y debidamente cuidado. Los frutos que cojas serán para tí tu orgullo y  tu corona que garantizarán la pose de la Vida Eterna.

 

regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

15. Independiente de que parezcaque estás solo, en verdad no lo estás. Deseas la compañía de aquellos que siempre te desaniman y no ves a tu lado a aquel que escogió permanecer contigo. Sabes bien que la amistad humana casi siempre trae conflictos y decepciones, y aún así, la prefieres antes de todo, dejándo hasta mismo el tiempo que deberiás dedicarlo a mí, y a tus amigos. Será que todavía no me percibes? No ves que yo soy  tu verdadero amigo, siempre a tu lado y el único que verdaderamente tiene aprecio por ti?

 

regresar a la parte superior de la página 

 

 

 

 

 

 

16. Abandonas fácilmente la misión que el Padre confió solamente porque sus criaturas no actúan como sus hijos! No jusgues ni critiques a quien quiera que sea. Sé solidario con todos, pues ellos, como tú, están en la misma condición en este mundo. No veas a los otros como más y ni menos privilegiados, y sí como hermanos que tienen duras pruebas para soportar. Sus dones son las herramientas que deberán usar para la siembra del bien, y nó privilegios. Cada uno tendrá que presentarse delante del justo juez y dar cuentas de lo que fué hecho con todo lo que le fué dado. Portanto, cuanto más alguien há recibido en este mundo, más le será cobrado.

 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

17. No envidies la condición de tus hermanos. Si son ricos, es porque tienen la misión de suavizar la carencia ajena. Si son bellos, es para que expandan la belleza interior. Si tienen êxito en todas sus empresas es para que aprendan a no despreciar a los otros menos privilegiados. Si están en los mejores puestos es con la finalidad de siempre extender las manos. Y en cuanto a tí, no te compares nunca a ellos, pero descubre dentro de tí cual es  tu condición y de que manera fuiste también agraciado con algo especial para ayudar a aquellos que tienen menos que tú.

 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

18. Al recordar que tienes que hacer tu oración trae primero delante de tus ojos a aquellos que pecaron contra ti. Así, tendrás mayor libertad de pedir al Padre que se compadezca de ti.

Escucha el ruido de las ondas chocandose en el mar; la alegria festiva de los pájaros al despertar de mañana; el canto triste de la cigarra presa a um árbol; el grito de desespero de la madre que no tiene como alimentar a sus hijitos; el lloro solitário del preso, del mendigo, del niño abandonado. Después de haber hecho esto, nunca más digas que Dios no habla contigo todos los días.

 

 

regresar a la parte superior de la página 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

19. A medida que emites pensamientos y deseos puros, el Altísimo te cerca con  su luz, de modo que tu alma se convierte en un rayo reluciente. No concentres tus esfuerzos en las cavernas que envuelven al mundo. Si pierdes tu precioso tiempo en contemplar a los obreros de la maldad, dejas de operar tu mismo para el bien. Eleba al Señor oraciones fervorosas que brotan de un alma enamorada del cielo. En poco tiempo, se convertirán en pétalos de rosas que caerán sobre tí mismo en forma de bendiciones.

 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

20. Muchos seres inquietos y descontentos con la vida en las grandes ciudades sueñan con un retiro en el campo donde puedan estar a solas consigo mismos. Tú, no entanto, no desprecies el santuário de paz que el Padre creó solo para ti y que se encuentra en ti mismo, en tu interior. Cuando quieras Hablar con Dios, no necesitas escalar la montaña más alta para estar más cerca de Él ni tampoco subir la torre de la más alta iglesia procurando alcanzarlo. Basta con que mires para tu corazón y allí, en aquellas batidas, reconozcas la voz suave y vibrante de aquel que sin cesar, declara tu amor por ti.

 

 

regresar a la parte superior de la página 

 

 

 

 

 

 

 

 

21. Cuando estes pasando por alguna prueba, no dramatizes tu situación. En vez de reclamar trabaja con más ahinco. La osciocidad es como el lente de aumento, exagerando la suerte de los otros y multiplicando el propio dolor. Quien trabaja no tiene tiempo para pensar en el mal, que solo atrapa realmente a quien dedica parte de su tiempo a atraerlo con pensamientos vacios.

 

regresar a la parte superior de la página 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

22. Te distancias tan fácilmente de la verdad prefiriendo caminos inmersos en las sombras en vez de deleitarte en la luz. Sabes lo que tienes que hacer, y, no entanto, no lo haces, multiplicando así, dolor sobre dolor. Enveredas por sendas peligrosas cuando te decides a largar la mano de Dios que te conduce. Aún no hás entendido que lejos de Él no tienes posibilidad de éxito, y que si te ausentas de la práctica del bien no tendrás éxito? Medita, ora, y enseguida, vuelve al camino cierto. Tu sabes que camino es ese.

 

 

regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

23. Franqueza es lo que Dios exige de tí. Abre las puertas de tu corazón delante de él. No le escondas tus incertidumbres, miedos, y  dificultades. Ele no podrá ayudarte si te presentas escondido en una máscara de paz que aún, infelizmente, no posees. Apesar de encontrarte vestido, delante de él estás desnudo. El conoce tu interior, sabe cuales son los secretos más íntimos de tu corazón inclusive hasta tu oración temprano por la mañana. Por que entonces piensas que es tan difícil presentarte delante de Él exactamente como te encuentras en este momento? Que te impide hablar de aquello que piensas? O piensas que tus pensamientos no le son más audíbles que el mayor de los ruidos? La oración sincera: Esta es la perfecta adoración!

 

 

regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

24.Desea siempre el bien, bendice siempre y nunca maldigas, pues todo lo que quieres que le pase a tu hermano te pasará a tí. No pierdas tiempo en esconder la bendición, de lo contrario ella nunca te alcanzará. Sufre com paciencia todas las pruebas que te son dirigidas y escucha la voz de Dios que te pide piedad para con aquél que es más débil que tú. No seas mesquino en enviar bendiciones, pues para eso fuiste llamado. Dá con alegria aquello que Dios te dió en abundancia y no sufrirás la pena que es impuesta a los que solo saben odiar, matar y guardar rencor. Segue siempre en busca de la paz con tus compañeros y ellos serán para tí ángeles que te protegerán por el camino.

 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

25. Providencia para que nada, absolutamente nada oscurezca tu crecimiento espiritual. Los sentimientos provocados por situações adversas embazam el camino que en estado de tranquilidad y paz, ves a tu frente. Cuando se te presente el camino cierto, pisa aún más firme, respira fondo y levanta la cabeza. No sucumbas delante de la aparente derrota. La voluntad firme y decidida será la linterna que te aclarará los caminos nublados.

 

 

regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

26. Aprende a escuchar los ruidos a tu alrededor.  Si ellos te parecen ensordecedores al punto de revoltarte, procura descubrir en medio de estos la voz suave de Dios que te fala imperceptible y suavemente. No es necesario que el mundo se calle para que Él hable. El único desafío que tienes será descubrir esa voz. Sólamente quien lo ama de hecho es aquel que tendrá la capacidad de escuchar. Escuchará y será curado.

 

 

regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

27. En cuanto continues mirando tu próprio dolor, no serás capaz de ver el dolor mayor y más terríble que viene de los hospitales, de las cárceles, de las calles y de los becos, y entonces sufrirás aún más, pues no habrás comprendido el gran dolor que te viene de esos seres, que como tú también sufren pero sin el consuelo ni la esperanza que tú tienes.

 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

28. Agradece a Dios si hoy le pediste pan y percibes aún el hambre que te corroe el vientre. Ora con confianza al Padre que no permite que ninguna de sus criaturas sean devoradas por el hambre, y entonces, te darás cuenta que aquello que pides, ya está a camino, y cuándo llegue, no dejes de compartir aquello que tienes. Todo tiende a multiplicarse. Si distribuyes poco, poco cojerás. Si das com generosidad, también se aumentaran tus cestos.

 

 

regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

29. los caminos de la vida, muchos son enviados por Dios para sustentarte cuando piensas que vas a caer. Inclusive aquellos a quien repudias com tanta impiedad están al servicio del Todo Poderoso para tu propio bien. Cuantos hermanos que compartieron tu camino y te enseñaron tantas cosas! Sé agradecido con ellos, aún cuando dificulten tus pasos. Más que el rencór de tu parte, necesitan de tu misericordia y de tu perdón, pues de uma forma u otra, fué Dios quien te los envió.

 

 

regresar a la parte superior de la página 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

30. La gran lección del dia de hoy, será ver todas las cosas como un gran don de Dios. Al salir de casa, por la mañana, obserba en cada criatura, en cada gesto y en cada rostro, su presencia  que todo los gobierna. No pienses que todos estarán derramando flores, pero aún así, reconoce todo su rostro, que muchas veces puede estar desfigurado y herido. Solo entonces, al volver para casa al anochecer, podrás compartir con  los tuyos y decir: “Hoy ví a Dios!”

 

 

regresar a la parte superior de la página 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

31. No te sientas perdido ni desamparado cuando por debilidad pecas. Tudo lo que hay en tí, y todo lo que encuentras en tí mismo y que te hes motivo de verguenza, el Señor lo transformará en su propio beneficio. Cuando te sientes humilhado por haber pecado, confía que es la gracia actúando en tu íntimo para tu madurez. En esas horas de tristeza profunda y de intenso desamparo por causa de la falta cometida, cree y confía. Tus pecados no son nada si los comparamos con la inmensa misericordia del Padre Celestial.

 

 

regresar a la parte superior de la página 

 

 

 

 

 

 

 

 

32. Sabes bien que tienes que esperar por la respuesta de los cielos cuando esta tarda en llegar. Las consolaciones humanas llegan antes, y por eso te sientes tentado a poner en ellas toda tu confianza. Pero no te engañes. Solo el Padre sabe consolar de hecho. Solamente Dios puede verdaderamente enjuagar toda lágrima y consolar. Aguarda confiante y no busques anciosamente respuestas rápidas.  La demora de Dios es la garantia de la respuesta segura.

 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

33. Agrádate en lo que es bello y puro. Afástate de cualquier obra que te lleve a un futuro arrepentimiento. Mejor que pedir perdón por haber practicado el mal es, evidentemente, evitarlo. No permanezcas en el mal, ya que bien sabes que en el se esconde el dolor y la amargura. Sabes que cuentas conmigo para la superación de tus pruebas, que nada son si piensas en mí con firmeza y fé. No desprecies a aquellos que te corrigen. Soy yo quien te hablo a través de ellos. Déjate moldar por los buenos consejos y no vayas atrás de tus propios pensamientos. Muchas veces esos pensamientos te parecen puros, pero son así solo en la apariencia. Admite tu ceguera, tu incapacidad de ver el mal, y, cual un  deficiente visual, déjate conducir por aquellos que conocen el camino mejor que tú.

 

 

 

regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

34. Aprovecha las oportunidades que el Señor coloca en tu camino, en  vez  de permanecer reclamando que no sabes que hacer. Si no haces aquello que te es solicitado, no fué por falta de indicaciones claras y seguras, y sí por tu propio miedo. El único temor permitido será aquel en que te sentirás usado por el mal. Pierdes tiempo sentado  a la biera del camino preguntando: “que voy a hacer?”. En vez de tantas preguntas, Dios pide acciones concretas.

 

 

regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

35. Sufres cada vez que alguien te llama la atención. No permitas que el orgullo te deje prisionero de tí mismo. Reconoce que andas sin conocer el camino y permite  que tu hermano te lo muestre.
Si hay tanto dolor en el mundo, es por causa de la dureza de corazón del hombre y de su prepotencia en conocer todas las cosas. Ojalá no pase contigo, pero si quieres ser perfecto en aquello que haces, ten humildad y aprende siempre. Confiesa siempre que eres ignorante y que eso te servirá para adquirir sabiduría, que no se compra ni con oro ni con plata. Solo el conocimiento adquirido con humildad valdrá para ti como corona imperecible cuando te presentes antes el divino juez.

 

 

regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

36. Sé siempre solidario con tu hermano. Si está feliz, sonríe a su lado, si sufre, sufre tambien con él. Es en el sentimiento compartido que se encuentra el verdadero amor cristiano; y para eso no es necesario que seas diplomado o doctorado. Basta con que seas humano, pues si piensas bien, todos los seres humanos están sujetos a las mismas malezas. Ricos y pobres, todos, en fin, son candidatos al dolor. Si consuelas hoy, si hoy curas al herido, estarás preparando a otros para que, en el futuro actúen de la misma forma contigo. Hoy es tu hermano que sufre, mañana, con certeza, serás tú.

 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

37. Existen todavía en tu interior puntos divergentes que en algún momento te impulsan para el camino del bien, y en otros momentos te arrastran  por las redes de la maldad. Todo eso, entretanto, contribuye para que alcances la medida del hombre perfecto. À medida que combates tus intereses y tendencias inferiores, te elebas al infinito y te asemejas siempre más a tu Creador. 

 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

38. Trata de reconciliarte  cuanto antes con aquel que te dió golpes y por eso te sientes profundamente dolido. Si te miras a tí mismo, verás que no eres mejor que él, y que así como pides al Padre que tenga compasión de tí, también a tí se te pide que de la misma forma te compadezcas de tu agresor, pues como tú, él no es menos digno de sentimientos de compasión.

 

 

regresar a la parte superior de la página 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

39. Mira  y piensa en el tiempo que perdiste maldiciendo, creando divisiones y diseminando chismes. No basta arrepentirse de ese tipo de mal. De la misma forma que tuviste fuerza para regar el mal, ahora recójelo, y en su lugar, lanza la semilla de la paz en los corazones. Esa es tu contribución para el bien, tendrá la fuerza de reparar todo el mal que has hecho.

 

 

 

regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

40. Que nada más te condene.  Aquellos que viven bajo el martirio de la culpa, desperdician el precioso tiempo que el Señor dió y que un día, de este pedirá cuentas. Si todavía tus pecados merecen tanta atención, es porque no necesitas más de Dios, ya que El prometió encargarse de todas tus culpas. A tí, solo lo que te compete es avanzar siempre sin nunca volver a mirar para la via pisada y dejada para atrás.

 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

41. Mientras como tantos otros compañeros, estás peregrinando en este mundo, procura nunca hacerles el mal. Aquello que plantas hoy, lo recojerás mañana. Todo lo que le hagas a los otros, se devolverá para tí mismo, de manera redoblada. De esta manera,  si haces el bien, toda tu vida estará cercada de progreso. Si haces el mal, esta será un caos interminable. Tus víctimas de hoy serán tus azotes mañana.

 

 

regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

42. Dedica un poco más de tiempo a la oración que es la verdadera intimidad con Dios. Piensas que pierdes tiempo? verás, con sorpresa, que todo aquello que te propusiste a hacer será hecho y aún más: Tu inteligencia será tan iluminada que el éxito tocará siempre a tu puerta. La oración pues, no es un tiempo perdido, y si un momento precioso debidamente aprovechado. Si  te dedicas a ella, verás que soluciones impresindibles llegarán más deprisa de lo que te imaginas.

 

 

regresar a la parte superior de la página 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

43. Dá alivio a todo aquel que arcado por el dolor y por el desespero, no tiene a quien recurrir. Sé tú, su prójimo pues también ya fuiste duramente provado, y otro te extendió la mano. Ahora llegó tu vez. No permanezcas callado ni tampoco te excluyas del alivio del dolor ajeno. Acepta esa misión como una oportunidad que el Padre te concede para tu propio enriquecimiento espiritual

 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

44. Encuéntrate siempre pronto para ayudar. Cuando tu pasado te infliga penas, ese es el mejor momento que tienes a tu alcance para verte libre de él. Es en la donación de sí mismo que reside la capacidad de superar conflictos pretéritos y recibir la bendición de Dios para aquello que el futuro incierto nos reserva.

 

 

regresar a la parte superior de la página 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

45. Nunca temas a las amenazas ajenas y ni a aquello que los hombres con toda  su furia desean desencadenar contra ti. Avanza cual general cercado de su ejército en la lucha contra aquellos que desean perderte. No ves que los ángeles de Dios te fueron enviados para guardarte en el camino que tienes por seguir?

 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

46. Nunca te juzgues merecedor de los elogios de los hombres. No te apegues  a la adulación de ellos. A la primera oportunidad pueden, pues son simplemente hombres, contradecir todo aquello que consideras elogios. Si te presentas siempre humilde en aquello que haces, serás merecedor de los elogios por parte de Dios. 

 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

47. Quédate quieto y en paz cuando no sabes bien que dirección tomar. A veces, la luz al final del túnel no se encuentra después de tantas búsquedas, y sí, después de una entrega incondicional y confiante. Se no sabes más que rumbo tomar, por en cuanto basta con que te relajes. Es en la paz y en la calma que los espíritus son iluminados y el camino es finalmente percibido.

 

 

 

 regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

48. Aprende a superar el miedo. Cuando el terror toma cuenta de un corazón, los caminos se vuelven confusos, la vista turbia, los sentidos entorpecen; en fin, la propia fé se esfuma. Si no superas el miedo, atraerás para junto de tí, todo aquello que temes. El hombre de fé no tiene nada a temer. Siente que Dios le asegura por la mano y se deja conducir y en todo le irá bien.

 

 

regresar a la parte superior de la página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

49. Trae siempre contigo algo de bueno, como una simple palabra o mismo un mero elogio. No sabes cuando encontrarás por el camino un hermano que mendiga el pan de la palabra que consuela y que reestablece la paz. Sé instrumento de Dios y encuentrate siempre listo para ofrecer algo. Nunca eres totalmente pobre cuando te dispones a compartir los bienes espirituales que Dios te dió con abundancia.

regresar a la parte superior de la página